Ride With Feeling
Ride With Feeling – Montar desde el sentir – nació de una necesidad profunda que sentí como amazona y entrenadora: la de reconectar con la verdadera esencia de la equitación – montar con menos tensión y más conexión. Para mí, montar no es solo aplicar una técnica correcta o alcanzar un resultado deportivo. Montar es un diálogo entre dos seres vivos. Es sensibilidad, es escucha, es presencia. Es un vínculo vivo entre caballo y persona, que requiere tanto técnica como capacidad cognitiva por parte del jinete.
Con el tiempo, y tras muchos años de experiencia con caballos y jinetes, desarrollé este enfoque que combina consciencia corporal, biomecánica funcional, y una relación emocional auténtica con el caballo.
¿Qué significa montar con “feeling”?
Sentir antes que exigir
En lugar de imponer, propongo sentir. Sentir nuestro propio cuerpo, nuestras tensiones, nuestra energía. Y, sobre todo, sentir al caballo: cómo se mueve, cómo responde, qué necesita. La técnica está al servicio del sentir, no al revés.
Consciencia corporal y mental
Un cuerpo que se mueve con libertad y precisión es un cuerpo que escucha. En mis formaciones trabajo mucho sobre la postura, la respiración, la atención… porque nuestra capacidad de ser conscientes sobre nosotros mismos, y cómo influimos en el caballo, se refleja en cada gesto sobre el caballo.
Comunicación clara y respetuosa
No se trata de “mandar”, sino de proponer. Cada ayuda que damos debe tener sentido para el caballo. Cuando la comunicación es limpia, el caballo se relaja y empieza a ofrecernos lo mejor de sí.
Comprender la biomecánica del movimiento
Saber cómo funciona el cuerpo del caballo —y el nuestro— permite montar con inteligencia y empatía. La biomecánica no es un concepto abstracto: es lo que sostiene la armonía y previene el desgaste físico.
Ride With Feeling es, para mí, una invitación a montar con conocimientos sobre la técnica para así poder montar con más sensibilidad y ayudas invisibles.
Con Ride with Feeling ayudo a jinetes y amazonas, tanto de deporte como de ocio, a dejar de lado la rigidez, las prisas y la falta de comunicación. A construir una relación auténtica con cada caballo, desde el respeto, la claridad y la sensibilidad.
Si sientes que montar puede ser algo más profundo, más consciente, más real… entonces esta filosofía es también para ti.
